Jovenes inician consumo de drogas a los 13 años

Sólo durante el 2024, la capital del Valle del Cauca atendió entre 4.500 y 5.000 casos relacionados con el abuso de sustancias en jóvenes.

26 de febrero del 2026

La ciudad de Cali enfrenta una emergencia silenciosa que ha encendido las alarmas en el Concejo Distrital. Según datos revelados por la presidenta de la corporación, Daniella Plaza Saldarriaga, la edad promedio de inicio en el consumo de sustancias psicoactivas en la región es de apenas 13 años. Esta cifra, respaldada por informes del Ministerio de Justicia, pone de manifiesto una vulnerabilidad extrema en la población infantil y adolescente que demanda atención inmediata de las autoridades y la sociedad civil.

Las estadísticas del último año son contundentes y reflejan la magnitud del desafío. Sólo durante el 2024, la capital del Valle del Cauca atendió entre 4.500 y 5.000 casos relacionados con el abuso de sustancias en jóvenes. Un dato particularmente alarmante es el auge del "tusi", donde el 65% de los consumidores a nivel nacional se encuentran en el rango de los 14 a 29 años. Lo más grave, según advirtió Plaza Saldarriaga, es que el 60% de estos jóvenes distorsiona o subestima el peligro real que estas sustancias representan para su integridad física y mental.

Para la presidenta del Concejo, el problema trasciende el simple tráfico de estupefacientes; se trata de una crisis de salud mental que evidencia vacíos profundos en la prevención y el acompañamiento familiar. La funcionaria enfatizó que el silencio de las familias y la falta de políticas públicas efectivas están dejando desprotegidos a los menores. "No se trata únicamente de drogas", afirmó, señalando que el apoyo emocional desde el hogar, el colegio y la comunidad es el único camino para garantizar el desarrollo integral de las nuevas generaciones.

Ante este panorama, el Concejo Distrital de Cali se ha comprometido a liderar una estrategia integral para mitigar este flagelo. Se buscará articular esfuerzos institucionales para fortalecer las campañas pedagógicas y crear espacios de escucha activa. El objetivo final es transformar la realidad de miles de jóvenes caleños, priorizando la salud mental y la seguridad ciudadana como pilares fundamentales para construir un futuro donde el bienestar emocional prevalezca sobre el consumo.